La presidenta Claudia Sheinbaum restó importancia a la manifestación registrada durante un recorrido de supervisión en las obras del tren que conecta Lechería con el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), y afirmó que fue ella quien tomó la decisión de detener la marcha para dialogar con los inconformes.
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que al observar a un pequeño grupo de habitantes con cartulinas, solicitó al conductor frenar el tren con el objetivo de escuchar sus demandas, relacionadas principalmente con problemas en el sistema de drenaje de la zona.
Sheinbaum detalló que se encontraba en la cabina del operador junto con la gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez, cuando pidió que el convoy se detuviera antes de llegar al punto previsto, ya que no estaba programada ninguna parada en ese tramo.
La presidenta señaló que el grupo estaba conformado por alrededor de cuatro personas y descartó que el hecho representara algún riesgo o vulneración a los protocolos de seguridad. Añadió que es común que aproveche este tipo de recorridos para atender directamente a la ciudadanía cuando se presentan solicitudes o inconformidades.



