Empleados del Museo del Louvre anunciaron una huelga a partir del 15 de diciembre para denunciar la falta de recursos y el deterioro de sus instalaciones, en medio de la polémica por el robo de joyas de la Corona francesa ocurrido en octubre. La protesta, aprobada por unanimidad en asamblea sindical, podría extenderse varios días.
La convocatoria surge tras recientes incidentes, como la inundación que dañó cientos de libros antiguos debido a fallas en tuberías y el cierre preventivo de áreas por riesgos estructurales. Aunque los responsables del robo fueron detenidos, las joyas aún no han sido recuperadas, lo que ha aumentado la presión sobre la administración.
Laurence des Cars, presidenta del museo, afirmó que al asumir el cargo recibió garantías de seguridad sobre las piezas robadas y que una auditoría previa ya advertía vulnerabilidades en la Galería de Apolo, punto por donde ingresaron los ladrones.




