Si no estás preparado mentalmente la Navidad te destruye. Y lo que podría ser un año comprometedor lo puedes arrancar cuesta abajo.
Todo el año esperas Navidad con la esperanza de que el aguinaldo y otras compensaciones económicas te saquen de tus deudas o te resuelvan otras necesidades.
Lo lamentable es que durante los once meses posteriores acumulaste un número “x” de productos y servicios comprometiendo el pago de tu aguinaldo, así que cuando este llega ya no es tuyo y en la mayoría de las veces ya no alcanza para cubrir los pagos.
Quienes no gozan por llamarlo así de un aguinaldo y se dedican al comercio por mencionar alguna actividad económica, se convierten en las principales víctimas de las tarjetas de crédito.
Pasan en la tienda de conveniencia hasta los chicles, la cerveza y licor. Y si hay posada, esos dos o tres cambios supuestamente necesarios para estrenar en cada uno de esos eventos.
Ah claro. La cena navideña tiene que tener de todo aunque no comas de nada. Cocinas para tu familia, los vecinos y para los siguientes días quien quiera llegar. Si, una tradición mexicana que se le denomina el recalentado.
La Navidad se ha convertido en el mundo en una oportunidad para incrementar las ventas, perdiendo su espíritu esencial de ser fecha de reflexión y familia.
Todos quisiéramos tener el recurso económico suficiente para cubrir nuestras necesidades, pero la historia nos demuestra que eso nunca ha sucedido. Siempre hay ricos -los menos- y pobres -los muchos- es una ecuación que a pesar de revoluciones y guerras mundiales no ha cambiado.
Sino mire el caso de Cuba y Venezuela, más claros ejemplos no pudiéramos tener/
No sea socarrón como dicen en el barrio y gaste solo lo necesario. La mayoría de las veces para pasarla bien en familia no se necesita ese mega viaje o el platillo más caro.
Solo se necesita las ganas de pasarla bien y ser feliz.
No convierta su Navidad en una deuda sin fondo a meses sin intereses.
EL REMATE
¿Cómo emprenden las mujeres mexicanas? Pese al potencial emprendedor de las mujeres mexicanas, todavía se observa un menor acceso a instrumentos formales de financiamiento, en comparación con sus pares hombres.
Nuestra país es difícil. Así que el principal factor de emprendimiento es con recursos propios, seguido de recursos de la familia.
Las mujeres emprendedoras tienden a utilizar, en su mayoría, recursos propios o de familiares y amigos para levantar sus negocios. Gran parte de esto se explica por las barreras que enfrentan para acceder al financiamiento formal.
Solo un 12 por ciento utiliza los bancos como fuente de financiamiento.




