La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (Hacienda) del Gobierno mexicano informó este martes que ha bloqueado las cuentas bancarias de 13 casas de apuestas debido a la detección de presuntos actos de lavado de dinero y la existencia de vínculos con grupos del crimen organizado.
Tras una investigación que duró varios meses, las autoridades detectaron que estos establecimientos efectuaban movimientos inusuales: grandes cantidades de efectivo, transferencias al extranjero y uso de plataformas digitales no supervisadas. Entre los destinos detectados se encuentran países como Estados Unidos, Rumania, Albania, Malta y Panamá. El monto estimado de operaciones atípicas asciende hasta los 50 millones de pesos.
Durante la conferencia matutina, Omar García Harfuch, titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, señaló que esas casas de apuestas no solo habrían evadido controles fiscales, sino que también serían usadas como vehículos de dispersión de recursos ilícitos. Según la propia Hacienda, se identificaron tres principales “modus operandi”: el uso masivo de efectivo, redes que movilizaban dinero del extranjero al interior del país, y operaciones digitales con plataformas de pago que ocultaban el origen de los fondos.
Además, la dependencia advirtió que personas con perfiles económicos incompatibles —como amas de casa, estudiantes, jubilados o desempleados— eran usadas para recibir parte del dinero y facilitar su introducción al sistema financiero, operando en realidad como “pantallas” de los verdaderos beneficiarios. Las compañías presuntamente señaladas funcionaban en diversos estados de la República, entre ellos Jalisco, Nuevo León, Sinaloa, Sonora, Baja California, Estado de México, Chiapas y Ciudad de México.
La acción se produce apenas un mes después de que las autoridades de Estados Unidos impusieran sanciones a los bancos Intercam Banco y CIBanco, así como a la casa de bolsa Vector Casa de Bolsa, por presunto lavado de dinero vinculado al narcotráfico. Con ello, el Gobierno mexicano refuerza su compromiso de colaboración internacional en materia financiera, señalando que esta medida marca una nueva etapa en la prevención del lavado de activos.
Por su parte, el grupo empresarial Grupo Salinas, ligado al magnate Ricardo Salinas Pliego, manifestó que dos de sus casas de apuestas —Ganador Azteca y Operadora Ganadora TV Azteca— aparecen entre las 13 investigadas, y calificó la medida como “un acoso y persecución sistemática del Estado” en su contra.
Finalmente, esta medida pone de manifiesto la vulnerabilidad del sector de los juegos y apuestas frente a prácticas ilícitas, y el reto que representa regularlo eficazmente para evitar que sirva como fachada para el crimen.



