Las autoridades de Texas anunciaron el fin del brote de sarampión que desde principios de 2025 afectó al oeste del estado, con un saldo de más de 700 contagios confirmados y la muerte de dos menores que no habían sido vacunados.
El Departamento Estatal de Servicios de Salud (DSHS) confirmó que la emergencia se da por concluida tras pasar 42 días sin registrar nuevos casos, el doble del periodo máximo de incubación del virus.
Desde finales de enero, se contabilizaron 762 infecciones, de las cuales dos tercios correspondieron a niños y adolescentes. Entre ellos, 99 requirieron hospitalización y dos perdieron la vida pese a no presentar enfermedades previas, pero sin esquema de vacunación.
Aunque el brote fue controlado en Texas, las autoridades pidieron mantener la vigilancia sanitaria debido a que persisten focos activos en otras regiones del continente. Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), los casos en América ya superan los 10 mil en lo que va de 2025, lo que representa un aumento 34 veces mayor en comparación con el mismo periodo del año anterior.
En la región, Canadá encabeza la lista con 4,548 contagios, seguido de México con 4,006 y Estados Unidos con 1,356, la cifra más alta registrada en ese país en más de tres décadas.
El sarampión es una infección viral altamente contagiosa que puede derivar en complicaciones graves como neumonía, encefalitis e incluso la muerte. Los especialistas subrayan que la vacunación con dos dosis de la triple viral (MMR) continúa siendo el método más eficaz, con una protección superior al 97 por ciento.



