Un informe reciente reveló que dentro del actual gobierno federal, varios funcionarios han incurrido en prácticas que atentan contra la libertad de expresión, utilizando su posición para intimidar, hostigar o desacreditar tanto a periodistas como a ciudadanos que emiten opiniones críticas.
Según el reporte, estas acciones no son aisladas, sino parte de una tendencia creciente en la llamada Cuarta Transformación, donde el discurso oficial tiende a deslegitimar la labor informativa o la crítica pública. Esto ha generado un clima de presión y autocensura en diferentes sectores de la sociedad.
Organizaciones defensoras de derechos humanos y de libertad de prensa han advertido que estas conductas vulneran principios democráticos y representan una forma de censura desde el poder.
El informe hace un llamado a poner fin a estos abusos y garantizar que la crítica y el ejercicio del periodismo puedan desarrollarse con libertad y sin represalias.



