Miles de personas marcharon en Hermosillo, Sonora, para exigir justicia por el feminicidio de Margarita y sus tres hijas —Meredith, Medilin y Karla— asesinadas brutalmente por la expareja de la madre, presunto sicario de un grupo criminal.
La movilización fue encabezada por colectivos feministas y familiares de las víctimas, quienes denunciaron la inacción de las autoridades ante el incremento de feminicidios y desapariciones en el estado. Durante la protesta, exigieron al Congreso penas más severas para el feminicidio infantil y al gobierno estatal la aplicación efectiva de la Alerta de Violencia de Género, vigente desde 2021 en seis municipios, pero sin resultados visibles.
“El feminicidio de Margarita y sus hijas no es un hecho aislado, sino consecuencia directa del abandono institucional y la falta de protección a las mujeres”, señalaron las organizadoras.
De acuerdo con datos oficiales, en 2023 se registraron 101 feminicidios en Sonora, mientras que este año, la Fiscalía asegura que los casos han disminuido a 62. Sin embargo, los colectivos feministas advierten que las cifras están manipuladas, ya que muchos crímenes no se tipifican como feminicidio pese a las evidencias de violencia de género. Tan solo en 2024, denuncian que hay más de 40 mujeres asesinadas, varias de ellas embarazadas, pero únicamente se reconocen oficialmente cuatro feminicidios.
El crimen que desató la indignación ocurrió el fin de semana, cuando un sujeto identificado como narcomenudista torturó y desolló a Margarita, para luego asesinar con disparos a sus tres pequeñas hijas, dos de ellas gemelas. Ante la brutalidad del caso, las colectivas exigieron un alto a la simulación y justicia real para las víctimas.



