La Ciudad de México y su zona conurbada han sido escenario de al menos seis ataques armados de alto impacto en los últimos cinco años, reflejando una creciente inseguridad que afecta tanto a funcionarios públicos como a ciudadanos.
El más reciente ocurrió el martes 20 de mayo de 2025, cuando Ximena Guzmán y José Muñoz, colaboradores cercanos de la jefa de Gobierno Clara Brugada, fueron asesinados a tiros en la calzada de Tlalpan. El ataque, ejecutado por al menos cuatro personas, fue meticulosamente planeado y ha sido catalogado como de “alta prioridad” por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Este hecho se suma a una serie de agresiones que han sacudido a la capital:
- En junio de 2020, el entonces secretario de Seguridad Ciudadana, Omar García Harfuch, sufrió un atentado en Paseo de la Reforma atribuido al Cártel Jalisco Nueva Generación, resultando en la muerte de dos escoltas y una civil.
- En diciembre de 2022, el periodista Ciro Gómez Leyva fue atacado cerca de su domicilio; gracias al blindaje de su vehículo, resultó ileso.
- En julio de 2024, Milton Morales, coordinador de la Unidad de Estrategia de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, fue asesinado en Coacalco, Estado de México.
- En octubre de 2024, la activista Diana Sánchez Barrios fue víctima de un ataque en el Centro Histórico, que dejó dos muertos y varios heridos.
- Durante las campañas electorales de 2024, la entonces candidata a alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, denunció un intento de atentado en su contra.
Estos eventos evidencian una escalada de violencia que desafía la percepción de seguridad en la capital y plantea serias interrogantes sobre la efectividad de las estrategias implementadas para combatir el crimen organizado



