En su edición 78, el Festival de Cine de Cannes endureció su código de vestimenta al prohibir los desnudos, las transparencias y las colas excesivamente largas en la alfombra roja. La medida busca evitar “indecencias” y regular el desfile de atuendos provocativos que ha marcado años recientes.
La actriz Halle Berry, integrante del jurado, fue una de las primeras en verse afectada por esta política. Durante una conferencia, reveló que tuvo que cambiar su vestido original por uno más discreto: “No voy a romper las reglas. La parte de la desnudez también es probablemente algo bueno”, comentó.
El reglamento, que por primera vez establece estas restricciones de forma explícita, responde a las controversias que han surgido por los atuendos de celebridades como Bella Hadid, Irina Shayk y Massiel Taveras, cuyas elecciones de vestuario han generado debate y hasta enfrentamientos con el personal de seguridad del festival.
Además de limitar la desnudez, el protocolo exige elegancia en calzado y vestimenta formal para las proyecciones nocturnas. Aunque ahora se permite el uso de zapatos sin tacón, las zapatillas deportivas continúan vetadas.



