El Servicio Federal de Seguridad (FSB) de Rusia anunció la detención de un joven ruso-alemán de 21 años en Nizhni Novgorod, acusado de planear un ataque contra la red ferroviaria local. Según las autoridades, el detenido confesó haber preparado un explosivo a cambio de una recompensa y se le vinculó con fuerzas especiales ucranianas.
En la vivienda del sospechoso se hallaron materiales explosivos y evidencia que lo relacionaría con ideologías extremistas. El FSB inició una causa penal por «sabotaje», mientras que la embajada de Alemania intenta establecer contacto con el detenido, aunque Rusia lo reconoce únicamente como ciudadano ruso.
Este caso se suma a otras detenciones recientes de supuestos saboteadores vinculados a Ucrania, en un contexto de creciente tensión por ataques a infraestructuras clave en territorio ruso.



